"Porque a fin de cuentas, o de
cuentos, la creación literaria es un proceso individual, artístico, y por tanto
no hay fórmulas científicas, comprobadas, que nos indiquen qué meter y en qué
cantidades en la coctelera para obtener el mejor texto. El ensayo y error,
junto con la intuición –eso que muchos llaman talento–, es lo que ha ido
creando las técnicas literarias.
La literatura evoluciona, cambia.
Por ello, en el siglo veintiuno, nadie debe enfrentarse a la página en blanco sin
armas concretas. Otros han caído ya, se han levantado, teorizado sobre el hecho
y sacado conclusiones. Usemos su aprendizaje para hacer más fácil nuestro
camino. Aquí está mi aportación, mi experiencia, desglosada en fáciles oraciones
aplicables a los problemas más comunes con los que se encuentran los
principiantes."
*Guillermo Samperio, extracto del
prólogo de su libro publicado en 2008.
"Guillermo Samperio creía, y su
método de trabajo afirmaba tal creencia, en que la cultura del esfuerzo era
suficiente para llegar a la luminiscencia artística, y ello porque su régimen
de labor partía de lo que él denominaba figuración que, a grandes rasgos,
consistía en imaginar y transcribir un paisaje visual que, incluso, a sabiendas
de que los
fundamentos del cuento se anclan en la anécdota, Samperio, más poeta que
cuentista, más hacedor de imágenes que de historias cerradas,
se
abandonaba de manera un tanto irreflexiva a crear asociaciones de ideas en
torno a un cuadro, a los derivados de ese cuadro y, una vez que lo consideraba
concluido, lo revisaba, lo corregía y lo dejaba descansar un tiempo para, una
vez que retomaba el texto, ya sólo
con unas cuantas pinceladas, ya sólo con darle ritmo a los párrafos,
tener lista un pieza de su particular narrativa en espera de ser publicada."
*Marcial Fernández, a propósito del arte de la escritura narrativa en Guillermo Samperio, en su nota escrita en el periódico El Economista el pasado 18 de diciembre de 2016, sobre Cómo se escribe un cuento, 500 tips para nuevos cuentistas del siglo XXI, editorial Berenice, 2008, Córdoba, España.
Consejos generales
1.- A todos nos gusta narrar
historias. Dentro de cada uno de nosotros hay latente un cuentista. Sólo hay
que conocer la técnica literaria necesaria para pasar de contador de anécdotas
a cuentista.
2.-
Si bien la literatura no es una ciencia exacta con fórmulas
preestablecidas (lo que desde mi punto de vista la hace apasionante), sí hay
consejos que pueden ayudar a que el camino de todo aprendiz sea menos ríspido.
3.-
El camino del escritor, de principio a fin, está lleno de espinas,
clavos y ortigas, y por eso una persona de sano juicio debe apartarse por todos
los medios de la escritura. (Antón Chéjov)
4.-
Escudriñe hasta descubrir el móvil que le impele a escribir. Averigüe si
ese móvil extiende sus raíces en lo más hondo de su alma. Vaya cavando y
ahondando, en busca de una respuesta profunda. Y si es afirmativa, si usted
puede ir al encuentro de tan seria pregunta con un «sí debo», firme y sencillo,
entonces, conforme a esta necesidad, erija el edificio de su vida. Que hasta en
su hora de menor interés y de menor importancia, debe llegar a ser signo y
testimonio de ese apremiante impulso. (Rainer Maria Rilke)
5.- Todos pueden intentar escribir,
sin distinción de títulos, cultos, edades, sexos, grados de instrucción y
situaciones familiares. No se prohíbe escribir incluso a los locos, los amantes
de las artes escénicas y los privados de todo derecho. (Antón Chéjov)
6.- Cuando tengas algo que decir,
dilo; cuando no, también. Escribe siempre. (Augusto Monterroso)
7.- Aprovecha todas las
desventajas, como el insomnio, la prisión o la pobreza. (Augusto Monterroso)
8.- Como el cuento se levanta
narrativamente en un solo hecho, que algunos llaman anécdota o historia,
intente escribirlo con el menor número de palabras que puedas.
9.-
Comenzar bien un cuento y llevarlo hacia su final sin una digresión, sin
una debilidad, sin un desvío: he ahí en pocas palabras el núcleo de la técnica
del cuento. (Juan Bosch)
10.- Un artista literario hábil ha
construido un cuento. Si ha sido sabio, no ha ajustado sus pensamientos para
acomodar sus incidentes; al contrario, después de haber concebido, con un
cuidado premeditado, cierto efecto único o singular que resalte, inventará los
episodios, combinará los acontecimientos que mejor le ayuden a establecer el
efecto preconcebido. Si aún la primera frase no conduce a descubrir ese efecto,
el artista ha malogrado su primer paso. (Edgar Allan Poe)
11.- El poder (o paradoja) de un
relato: su brevedad. (José Balza)
12.- La brevedad es hermana del
talento. (Antón Chéjov)
13.- Si algo define al cuento como
género es su tendencia a lo concreto: el cuento es una maquinaria precisa donde
cada palabra está ahí para cumplir una función narrativa.
14.- Al escribir un cuento es mejor
contar de menos que contar de más.
15.- Esto no quiere decir que todo
cuento sea escueto, los hay lacónicos y los hay churriguerescos, pero la
tendencia moderna va hacia los estilos simples.
16.- Una narración fluida,
comprensible a la primera lectura, jugará a favor del cuento.
17.- No es un buen escritor de
cuentos quien utiliza más vocabulario, sino quien utiliza las palabras como
meras herramientas para lograr que su historia se escuche.
18.- Un cuento puede, como en La
noche boca arriba, aparentar la descripción de dos o más realidades
independientes (el sacrificio de un guerrero en las guerras floridas y el
delirio de un motociclista tras un accidente vial), pero finalmente Cortázar,
como el maestro escritor que es, las une para dar la tesis final del cuento:
¿quién sueña a quién?
19.- Por lo regular, el hecho narrado se define
con dos o tres frases y siempre tiene una sustancia humana: venganza, desamor,
amistad, celos, salvación, bigamia, etcétera. En el cuento Diles que no me
maten, de Juan Rulfo, el hecho narrado de venganza es el siguiente: cuarenta
años atrás un señor asesinó a su compadre por un problema de colindancia de
tierras; ha andado huyendo todo ese tiempo, hasta que un coronel, hijo de aquel
compadre asesinado, lo encuentra y lo fusila.
(Extracto del libro)
Guillermo Samperio fue un escritor mexicano nacido en 1948 en la capital mexicana y fallecido apenas en diciembre de 2016 en la Ciudad de México a la edad de 68 años; fue autor de títulos como Lenin en el futbol, La Gioconda en bicicleta, La mujer de la gabardina roja y otras mujeres y Te acuerdas, Julia; además, los poemarios Al filo de la luna, La pantera de Marsella y Volvimos a escuchar ese adagio de Mozart, entre otros. Su obra ha sido traducida al francés, inglés, rumano y vietnamita, y antologada en múltiples ediciones nacionales e internacionales.
Imagen obtenida de:
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